¿Ya tienes ubicado tu sweet spot? ¡¡Entonces es el momento de continuar!!
En el anterior post estuvimos viendo la importancia de tener unos buenos monitores de estudio y también cómo calcular el lugar donde tiene que ir ubicado el sweet spot. Además, vimos una serie de errores muy comunes que deberemos de evitar a la hora de utilizar nuestros monitores. Con éste vídeo terminarás de completar todo el proceso de ubicación de los monitores en tu sala y conocerás cómo tratar acústicamente las primeras reflexiones de tu sala.
¡Ponte ya manos a la obra y sigue los pasos que te contamos!.
Y
así, en cuanto saquemos el tercer vídeo, podrás proceder con la fase de CALIBRACIÓN, aunque para eso tendrás que esperar unas semanas todavía mientras lo dejamos todo preparado.
Nos encantará escuchar tu experiencia y tus sensaciones tras realizar
los ajustes que te contamos en el vídeo, puedes consultarnos cualquier duda cuando desees.
Te contamos cómo ubicar tus altavoces con la regla del triángulo equilátero, qué distancia hacia las paredes han de tener tus monitores, qué altura, qué inclinación, qué angulación y cómo lidiar con los modos y con las primeras reflexiones de tu sala... como ves todo aspectos interesantísimos para tener en cuenta.
¡¡Nos vemos en el siguiente post!!
Si este artículo ha resultado de tu interés, agradecemos que lo compartas.
Así nos ayudas a crecer y nos animas para que continuar publicando mas post.
Como la mayoría de
todos vosotros que os apasiona el sonido,
yo también leo cualquier
documento, blog o tutorial que pueda servir para mejorar mis técnicas sonoras. Pero hay algo que últimamente
me está llamando mucho la atención, y es
que vengo encontrándome con multitud de tutoriales o reportajes que nos ofrecen títulos como
"los 14 pasos para una mezcla
perfecta", o "La fórmula definitiva para potenciar tu
sonido". Y la verdad es que de
primeras, solo por el título, me producen un cierto rechazo, me producen cierta desconfianza, e
incluso hacen que me sienta torpe... y
entonces cada vez que veo un título de éstas características lo primero que me viene a la cabeza es -¿Así
que resulta que todos éstos años de
experiencia y todos éstos cursos y masters que has realizado se pueden reducir a una fórmula mágica de 14
pasos?- y el segundo es -¿Seré Pringao?-
Pero entonces leo el documento en cuestión y cuando termino de leerlo me doy
cuenta que no existe tal formula mágica como prometían en el título.
Mi intención está muy lejos de hacer
crítica a éste tipo de artículos o de
tutoriales, ya que con una sabia y responsable lectura se puede
sacar alguna buena conclusión o alguna
buena idea dentro de todo el artículo,
incluso me he encontrado con alguno que de verdad me ha sorprendido
para bien, pero si no sabes interpretar
lo que te están diciendo, o si te lo
tomas todo como una verdad absoluta, tus mezclas seguirán sonando
igual que siempre, ya que no habrás
mejorado tu técnica.
Así que, con tanto documento sobre
recetas sonoras mágicas que andan pululando
por la web, creo que ahora es el momento perfecto para lanzar un poco de
verdad sobre todo esto y compartir con vosotros las "No fórmulas mágicas" que yo
utilizo para conseguir un buen sonido. Lo he llamado “Las cuatro claves sonoras
que nunca deberás perder de vista”.
No son pasos que debas seguir uno tras otro, no son tampoco
técnicas concretas de procesamiento sonoro, tampoco es una fórmula… simplemente
son 4 consideraciones que recomiendo tener siempre siempre siempre en cuenta
cuando estés trabajando con nuestro sonido.
-CLAVE Nº1 - CONSTRUYE UN DISEÑO SONORO:
Tal y como concebimos el sonido en
MonsterTracks, no existe lugar alguno
para los moldes sonoros. Tenemos que entender que cada sonido es único, cada fuente sonora contiene una personalidad
concreta, inimitable, exclusiva,
irrepetible, y por lo tanto cada fuente sonora necesita de una dedicación concreta y exclusiva también. En el momento en el que
utilicemos un patrón concreto para diferentes fuentes sonoras, para diferentes mezclas o para diferentes
proyectos nos estaremos cargando el
pilar básico sobre el que se sostiene cualquier un proyecto, el diseño
sonoro.
El diseño sonoro es un término muy
utilizado en cine y teatro, pero en la industria discográfica existe
la figura del Productor, y quizás por
ésto no se utiliza mucho el término de Diseñador de Sonido en la industria musical. Considero que los
Productores, muchos de ellos quiero
decir, no llegan a abarcar todas las cuestiones sonoras que están en juego, ya que se encargarán mayormente de
cuestiones musicales, pero en cuanto a
las cuestiones sonoras suelen dar pautas bastante grosas y conceptuales y es en
éste punto donde nosotros, como
responsables de sonido, tendremos que encargarnos de todos aquellos aspectos sonoros que el productor no está
contemplando.
Si eres capaz de recrear en tu cabeza
los sonidos de tu proyecto, la
profundidad sonora, los elementos acústicos
en juego, las texturas, etc. ya tienes la mejor guía que puedes encontrar para lograr un buen sonido y ya
tienes tu estrella polar que te guiará
durante todo el proyecto, en definitiva ya tendrás creado tu diseño sonoro.
Te recomiendo
que escuches las maquetas de las bandas, asistas a sus ensayos, hables mucho
con el productor y que escuches referentes musicales para ayudarte a generar el
diseño sonoro.
-CLAVE Nº2 - ANALIZA TUS RECURSOS:
Una vez que ya tienes claro cómo vas a
querer que suene tu proyecto te va a resultar mucho mas fácil tomar las decisiones correctas para
conseguirlo. Pero antes de pasar a la
acción deberemos hacer un análisis de todos los elementos con los que contamos a nuestro alcance para
conseguir nuestro sonido, sin lamentarnos de los que no tenemos, porque no
podemos estar refugiándonos en la escusa
de no tener ese previo a válvulas que suena tan bien, o esos plugins tan maravillosos para conseguir
un buen sonido.
Tienes un diseño sonoro
y lo tienes que conseguir con los medios que tengas a tu alcance.
Empieza por analizar tus fuentes
sonoras. Si tienes varios tipos de bombo, o varios amplificadores, o varias guitarras... analiza
cada una de ellas y sobre todo fíjate
cuales son las que mejor se adaptan al diseño sonoro que tienes en mente. Ni el mejor plugin del mundo
es capaz de modificar tanto un sonido
como lo hace cambiar de una fuente sonora a otra. En el caso de que trabajes con samples, muchas
veces estarás peleándote para sacar un
buen sonido con plugins, pero finalmente te darás cuenta que elegir un nuevo sample es mucho mas rápido y
efectivo que intentar transformar el que
ya tienes.
Después analiza la microfonía con la que
cuentas, los previos que tienes, el número de canales simultáneos que puedes grabar, la acústica de
tu sala, los procesadores con los que
cuentas y la capacidad de tu DAW. Con éstos elementos serás capaz de amoldar a la perfección los recursos
técnicos a tu diseño sonoro, y podrás generar
un proceso de producción sonora ágil que te
permitirá no perder de vista la sonoridad del proyecto. Lo
interesante de éste análisis es que en
ocasiones te obligará a modificar el
diseño sonoro para adaptarlo a tus
recursos, porque quizás te hayas dado cuenta
que para conseguir lo que en principio habías diseñado no tienes recursos suficientes.
Por ejemplo supongamos
que te has imaginado una batería muy
definida en cada uno de sus elementos pero realmente solo cuentas con 4 canales de grabación. En éste
caso lo ideal sería darle una vuelta a
tu diseño sonoro e intentar llevártelo a otro lado sabiendo que tu batería solamente podrás grabarla con
4 micros.
-CLAVE Nº3 - FIDELIZA EN GRABACIÓN:
En
grabación tienes que conseguir el sonido que realmente
buscas. La típica frase de lo arreglamos
en postpro es cierta, pero la lectura
correcta es que en postpro estarás arreglando una fuente sonora en
lugar de mezclarla.Es increíble la
cantidad de recursos que tenemos en una
sesión de grabación para conseguir el sonido que buscamos y lo poco que
los usamos.
Desde luego en éste
post no quiero adentrarme en el aspecto técnico porque sería muy extenso y me llevaría uno o varios post para
contarlo, que no lo descarto hacer para futuros posts, pero sí puedo adelantar que utilizando uno u otro micro,
jugando con las posiciones y las
distancias de los micros, modificando los patrones polares de los micros, utilizando unos u otros previos o
cambiando de instrumentos o fuentes
sonoras, estaremos ecualizando y modificando las dinámicas de los sonidos que grabamos. Y por eso es muy
importante no perder de vista los
recursos que tienes a tu alcance saber aplicar todas bien las técnicas y fidelizar tu diseño sonoro.
-CLAVE Nº4 - CONTROLA LA OBJETIVIDAD SONORA:
Pongamos las cartas sobre la mesa. ¿Cuántos de vosotros
habéis estado modificando por ejemplo una eq y después de un rato os habéis
dado cuenta de que el plugin estaba en bypass? Lo que quiero es que penséis en
la fragilidad que tiene nuestra objetividad sonora. La mente nos hace muy malas
pasadas, sobre todo cuando llevas horas encerrado en el laboratorio sonoro.
Es imprescindible encontrarsistemas que te ayuden a
mantener la objetividad para tomar buenas decisiones en la mezcla y fidelizar
tu diseño sonoro. Yo suelo tener en consideración lo siguiente:
Antes de aplicar cualquier plugin tengo que
conocer y ser absolutamente consciente dequé es lo que quiero conseguiraplicando ese plugin. Y si no tienes claro qué es lo que
buscas planteate que a lo mejor lo que sucede es que no necesitas aplicar
ningún plugin.
Cuando procesesuna pistahazlo escuchándola junto con el resto de las pistas. Por muy bonito que suene un sonido cuando está solo, no quiere decir que cuando lo oigamos con el resto vaya a funcionar. Éste es un truco superefectivo que hará ahorrarte mucho tiempo en mezcla.
Haz comparaciones honestas. Siempre que proceses una señal de audio y hagas una comparativa A-B (activando y desactivando el bypass), asegúrate que la sensación de volumen es exactamente igual con la señal sin procesar que con la señal procesada, ya que el volumen es un absoluto seductor que hará que pierdas de vista los verdaderos cambios sonoros que has realizado. De la misma manera, cuando compares tus mezclas con discos que ya están masterizados, regula la sensación de volumen para que analices exclusivamente la sonoridad. Lógicamente un tema ya masterizado sonará más fuerte que tu proyecto de mezlca, lo que es normal por otro lado.
Intenta mezclar siempre estando fresco. Si un proyecto te lleva demasiado tiempo, perderás la perspectiva sonora, te terminarás aburriendo y no podrás sacarlo adelante como en principio imaginaste. Seguramente el mayor potencial de los técnicos aparece en las primeras horas de trabajo de mezcla, cuando todavía no hemos perdido la frescura. Una retirada a tiempo es una victoria, así que si sientes que has perdido la frescura es hora de que apagues tu DAW y te vayas a casa... mañana será otro día.
Continuando con los trucos y consejos sobre cómo sacar el máximo rendimiento a tu estudio, hoy os traigo uno muy muy sencillo que sin duda supondrá una mejora notable en tus producciones sonoras... y lo mejor de todo es que no supone ninguna inversión económica. Si ya tienes tus monitores bien ajustados como expliqué en el post "TIPS & TRICKS-Configurar tus monitores de estudio es facil", ahora lo único que tendremos que tener claro es a qué volumen deberemos mezclar.
-VOLUMEN DE TRABAJO Y VOLUMEN DE MONITORES:
No es lo mismo el volumen al que he puesto mis altavoces que el volumen al que estoy trabajando en una sesión, pero existe una relación muy estrecha entre ambos volúmenes que deberíamos conocer y saber controlar. El control del volumen de nuestra sesión lo hacemos mediante medidores tipo vúmetros, peak level, rms level, LUFS..., y el control de volumen de nuestros altavoces mediante el potenciómetro de volumen del amplificador de los altavoces. En éste post intentaré que todos consigamos tener el control de ambos volúmenes.
-LA IMPORTANCIA DE DECIDIR UN VOLUMEN DE ESCUCHA:
Seguro que te has encontrado con muchos técnicos que les gusta mezclar o hacer comprobaciones de la mezcla
con el volumen de los altavoces bajo y seguro que también has padecido
la tortura de algún técnico que mezcla con el volumen del altavoz a todo
trapo porque "aprecia mejor todo". Mi
experiencia me ha enseñado que si mezclas con un volumen bajo en los
altavoces, es probable que el volumen de tu sesión tienda a ser alto y
tienda a saturar, y lo más probable es que tu mezcla no tenga un buen
balance de frecuencias. Y si mezclas a un volumen demasiado alto
seguramente la fatiga auditiva, los room modes y otra serie de
inconvenientes afecten a tu mezcla también. Independientemente de que nos hayamos cruzado con técnicos que trabajan a un volumen alto o bajo, lo que está claro es que cada uno hemos sentido la necesidad de adoptar un "volumen de escucha" concreto al que trabajar, pero además existe una necesidad a nivel industrial de adoptar unos volúmenes de escucha estándar para que nuestras mezclas se reproduzcan con fidelidad en las diferentes salas, teatros o cualquier otra forma de distribución. Lo fundamental es que un buen volumen de escucha tiene que ser capaz de ofrecernos señales con una dinámica muy amplia (alrededor de 20dB) y a la vez tiene que mantenerse lejos del ruido de fondo del sistema. Y por otro lado deberá tener en cuenta las curvas isofónicas de Fletcher y Munson, que lo que nos vienen a decir es que a medida que reducimos el volumen, van desapareciendo en primer lugar las frecuencias graves y por último las agudas. Por estos motivos deberíamos
conocer cuál es el volumen óptimo de los altavoces que nos permite
tomar decisiones sonoras correctas y adoptar un sistema de medición adecuado para el volumen de los altavoces.
-CÓMO CALIBRAR EL VOLUMEN DE ESCUCHA ÓPTIMO:
El concepto para ajustar el volumen de escucha de los monitores es bastante sencillo. Consiste en enviar una señal de ruido rosa a través de los altavoces y modificar el volumen de éstos para que al medirla con un sonómetro en el punto de escucha, nos de un valor concreto de presión sonora. Así pues, con éste modelo de medición, nos encontramos con varios sistemas que se han ido implantando en la industria. Cada uno de ellos se diferencia de los demás por el tipo de ruido rosa que utiliza o por el tipo de medición que realiza, pero todos conservan la misma filosofía. Yo soy partidario de utilizar dos de ellos: el K-System para mezclas de música stereo y la ITU-EBU para 5.1. y broadcast, aunque existen otras como la Dolby, SMTPE, Japanese HDTV Forum o la ATSC.
-K-SYSTEM:
Existe un documento en la web de digital domain donde explica lo que es el K-system de forma muy precisa. Recomiendo su lectura para que lo conozcáis a fondo, pero de todas maneras me gustaría explicarlo conceptualmente en este post. K-system es un sistema creado por Bob Katz y el equipo de Digital Domain y que nació para combatir el loudness war. K-system contempla la calibración y medida de 3 rangos dinámicos distintos según el tipo de producto y el tipo de distribución que queramos utilizar.
-K-20 (20 dB de headroom), está pensado para mezclar aquellos proyectos que necesitan de una gran dinámica como música clásica, música acústica, cine... -K-14, (14 dB de headroom), está pensado para mezclar músicas con menos dinámica que el K-20 como puede ser música pop. -K-12, (12 dB de headroom), está pensado para mezcla broadcast.
-Consigue un sonómetro que mida ponderación C con respuesta lenta o en el peor de los casos consigue la app SPL METER y mídelo con tu smartphone. Aunque no llegue a ser del todo preciso, una aproximación mejorará el rendimiento de tu sistema sonoro. Eso sí, en cuanto te dejen un sonómetro vuelve a ajustar el sistema.
-Abre tu DAW e impórtate el archivo que bajaste (ruido rosa -20dBFS RMS). -Coloca el sonómetro en el punto de escucha inclinándolo unos 45º hacia el techo y configúralo para hacer una medición ponderación C y respuesta lenta. -Reproduce solamente el canal izquierdo del archivo y comienza a regular el volumen de tu altavoz izquierdo hasta que el sonómetro lea 83dB C. -Repite el proceso pero con el canal derecho. -Reproduce ahora ambos canales y la medición debería ser de unos 86dB C. Si no obtienes ésta medición es probable que no tengas bien ubicados tus monitores en el espacio y tengas problemas de fase. -Pon una marca en tu control de volumen para que siempre sepas cual es la posición del K-20
Si quisieras configurar el K-14 deberás hacer lo mismo que con el K-20 pero el archivo stereo deberás subirlo 6dB para que reproduzca un ruido rosa de -14dBFS RMS en lugar de -20dBFS RMS como es el original. La marca de tu control de volumen para un K-14 estará más baja que la del K-20. Y como te imaginarás, para configurar el K-12 deberás hacer lo mismo pero subiendo el archivo 8dB. Yo recomiendo trabajar siempre en un K-20, incluso cuando hagas Death Metal o algo muy burro. Prefiero que sea el proceso de mástering el que decida si quiere acabar en un K-20, un K-14, un K-12 o si quiere hacer un chorizo cantimpalo con la señal. Y además desde el departamento de mástering te agradecerán que tengas techo dinámico para poder procesar con holgura la señal.
MEDICIÓN SISTEMA K-20:
Hoy en día nos encontramos con múltiples medidores que contemplan el K-System, incluso protools ha incorporado un sistema de medida K-System en su sistema de medición por pistas. Plugins como K-Meter, VSonics, DPMeterPro, Izotope Ozone,... se utilizan para controlar el volumen de la mezcla en el DAW con K-System. Deberás conocer el K-System que estás utilizando en tus monitores (K-20, K-14 o K-12) para elegir el tipo de K-meter correspondiente, ya que los medidores también son K-20, K-14 o K-12. Básicamente
la propuesta K-system lo que ha hecho es mover la referencia de 0dBFS
de nuestros medidores a un punto mucho mas bajo de la escala. Por
ejemplo, si nos fijamos en la gráfica, cuando medimos en K-20 la
referencia de 0dBFS ahora la situamos en -20dbFS. Los
medidores de K-System incorporan 2 medidas: el Peak level y el Average
Level (RMS). Nuestra verdadera guía será el Average Level (AVG), y
tendremos que tener en cuenta que en 0dB (final de la zona verde)
tendremos pasajes fuertes y que en +4dB (zona amarilla) tendremos
pasajes extrafuertes. En ningún caso deberemos pasar a la zona roja.
-ITU-EBU:
Para sonido 5.1 o broadcast lo ideal sería tener un standard al que todos pudiésemos acudir, pero no existe aún. Yo me inclino por el sistema ITU-EBU porque EBU es el que está comenzando a estandarizar los volúmenes de los programas en las emisiones broadcasta través de su normativa R128, y porque cuando en mezclas para cine no existe gran diferencia con la RP200 de SMPTE o la ATSC.
CALIBRACIÓN SISTEMA ITU-EBU:
-Consigue del EBU SQAM CD el ruido rosa a -18 dBFS RMS filtrado entre 200Hz y 15KHz e impórtatelo a tu sesión. -Consigue un sonómetro y colócalo en el punto de escucha inclinándolo unos 45º hacia el techo y
configúralo para hacer una medición ponderación A y respuesta lenta. -Ajusta el volumen de cada monitor (uno a uno) mientras reproduces el ruido rosa hasta que obtengas en el sonómetro un valor resultado de ésta fórmula:
LLISTref = 85 - 10 log (n) [dBA]
Donde (n) es el número de monitores que usas en tu sistema.
Según ésta fórmula, para una MEZCLA STEREO cada monitor deberá darnos 82 dBA y para una MEZCLA 5.1 CINE deberá darnos 78 dBA, con la peculiaridad de que el canal subwofer, tanto para stereo como para multicanal, tendrá que darnos 4dBA más que el resultado de la fórmula (86 dBA para stereo y 82 dBA para 5.1). Para TELEVISIÓN 5.1 hay una pequeña variación ya que los
canales frontales (L-C-R) deberán dar 79 dBC cada uno, los canales
surround (Ls y Rs) deberán dar 76dBC, y el LFO 83dBC. Para MÚSICA 5.1, todos los
canales deberán dar 83dBC excepto el LFO que dará 87dBC.
En ésta ocasión deberás ponerte unas marcas en el control de volumen para cuando quieras trabajar en stereo, en multicanal cine, en multicanal TV o en multicanal música.
MEDICIÓN SISTEMA ITU-EBU:
El sistema de medición utilizado para EBU (aunque también para otros sistemas) se denomina LOUDNESS METER. Existen muchos en el mercado como WLM Plus de Waves, Orban Loudness Meter, LCast,... El concepto de los loudnes meters consiste básicamente en medir el volumen promedio de un "programa" durante toda su duración (un CD, Una película, un anuncio, una serie,...) y mantener un volumen promedio de -23 LUFS. Os dejo un interesante vídeo que hace un análisis de varios de los medidores que podemos encontrar en el mercado.
Lo interesante del sistema EBU R128 es que en emisión, los programas son analizados y modificados para ser emitidos también a -23 LUFS, lo que quiere decir que independientemente del volumen de tu mezcla, todos los programas sonarán al mismo nivel de loudness.
Si por ejemplo tu mezcla fuese de -13 LUFS (una mezcla con mucho volumen y por lo tanto sin dinámica) y la emitiesen según la normativa EBU R128, antes de ser emitido sufriría una atenuación de 10 dB. Con ésta normativa podrás centrarte en la sonoridad y en las dinámicas de tus mezclas sin la necesidad de competir con el volumen.
Los documentos que indican todos los requisitos para cumplir con la normativa R128 los encontraréis en la página oficial de EBU. De todas maneras la gran mayoría de los plugins que incorporan loudness meters vienen con presets de medidas para cada normativa.
-CONCLUSIONES:
Para decidir qué normativa o qué sistema deseas utilizar deberás conocer primero cómo se va a distribuir tu producto, después deberás calibrar el volumen de los altavoces para el sistema elegido y por último deberás trabajar con medidores concretos del sistema elegido. Es posible que el volumen de escucha te resulte algo alto. Puede deberse a que las medidas de tu sala de mezcla no sean muy grandes y por lo tanto tengas una sensación de volumen alta. Algunos sistemas como ATSC contempla diferentes volúmenes de presión sonora para diferentes medidas de sala. No hay ningún problema en que adaptes cualquiera de los sistemas unos pocos dB si consideras que el volumen es elevado. Yo personalmente no he tenido esa sensación y se adaptan muy mucho a mi gusto.
He hecho un excell donde podemos ver las diferencias entre unos u otros formatos a simple vista o saber los parámetros de un sistema concreto.
¿Ya has terminado de masterizar tu mezcla? Muy bien, pues ahora tendrás que intentar por todos los medios que los archivos digitales mantengan la máxima fidelidad posible. Ya habíamos hablado en éste blog sobre las frecuencias de muestreo y los SRC´s, pero... ¿Y qué hay sobre el bitdepth? ¿Cómo podremos sacarle el mayor partido?.
-¿QUÉ BITDEPTH UTILIZAR?:
La respuesta es "el máximo posible". Si la frecuencia de muestreo influye sobre el ancho de banda del sonido, el bitdeph influye sobre la dinámica del sonido, y cuanto mayor sea el bitdepth mayor será la dinámica. Hoy por hoy, el máximo bitdepth al que podemos grabar son 24 bits y el máximo bitdepth al que podemos trabajar en una sesión es de 32 bit flotantes. Está demostrado que incluso cuando grabamos a 24bits y convertimos la señal a 16bits ganamos más dinámica que si grabamos directamente a 16bits, pero es necesario comprender cómo funcionan las señales cuando pasan de un bitdepth a otro más pequeño y poder tener control sobre dicha conversión. Para hacer bien éstas conversiones tenemos que dejar claros algunos conceptos sencillos de entender.
-¿QUÉ ES TRUNCATION?:
Pongamos que ya tienes tu proyecto a 24bits o 32 flotantes pero tienes que sacar un archivo para CD que solamente soporta 16bits. Deberás reducir el bitdepth. Ésta reducción en la profundidad de bits se llama truncamiento, y efectivamente cuando hacemos éste cambio, la señal de audio se distorsiona armónicamente... y mucho además.
-¿QUÉ ES EL DITHER?:
Para muchos el dither es una opción que trae el L2 o el OZONE que se deja como está y ya... Espero que después de escribir éste post, todos sepamos bien lo que hacer con éstas opciones que traen algunos plugins.
El dither nace como una solución a la distorsión armónica producida cuando una señal digital se trunca. El Dither es un ruido, no es un efecto, no es un procesamiento de la señal, no es una EQ,... ¡es simplemente ruido!. Alguien descubrió que para eliminar las distorsiones armónicas producidas por el truncamiento bastaba con añadir una señal de ruido a la señal que queríamos truncar. El ruido enmascaraba la distorsión armónica. En éste vídeo podréis entender de forma sencilla lo que es el dither.
-¿CUÁNDO UTILIZAR DITHER?:
El dithering (o mejor dicho el redithering) es el acto de aplicar un dither (ruido) a una señal de audio cuando la vamos a truncar. Normalmente nos encontraremos una opción en los plugins que dice "Quantize", y es aquí donde tenemos que indicar el bitrate destino al que vamos a truncar nuestra señal. Así que lo más importante es saber cuándo va a ser necesario truncar una señal y aplicar el dither una sola vez por cada truncamiento que necesitemos, ya que si aplicamos dither varias veces para un mismo truncamiento, lo que estamos haciendo es sumar ruidos, y creo que a nadie le gusta tener ruido en sus producciones. ¿Y cuándo? Pues normalmente al final de la cadena, sobre todo en el proceso de mástering, ya que es el último paso de todos antes de hacer el truncamiento para poder obtener un archivo digital con menor profundidad de bits. Se hace incluso después de la conversión de sample rate (SRC). Pero también es útil cuando necesitamos utilizar procesadores externos que trabajan con señales de menor profundidad de bits que la que estamos utilizando.
Bob Katz tiene un artículo que te recomiendo leer sobre el workflow del dithering en varios escenarios posibles.
¿Y cuándo no? Si no vamos a hacer truncamiento no aplicaremos dither. En éste caso asegúrate de que los dithers de tus plugins están en la opción "none":
-LOS TIPOS DE DITHER:
Los
ingenieros de sonido han dedicado mucho esfuerzo para ofrecernos diferentes tipos de ruido o tipos de dither para solucionar las distorsiones provocadas por el truncamiento. Hoy en día tenemos muchas opciones donde agarrarnos, pero cada técnico tiene sus preferencias personales basadas en su propia experiencia. Yo suelo elegir el tipo de dither en base a la señal que necesito truncar. Lo que intento es escuchar entre varios y finalmente elijo el que mejor me suene (suele coincidir que sea MBIT+ pero hay varios que me suelen funcionar bien). Y además, si nos fijamos en los manuales de los dithering podremos encontrar recomendaciones del fabricante para hacer una buena elección del dither.
Por otro lado, existe una opción llamada Noise Shaping (o shaping a secas) que viene a ser un filtro que se le aplica al dither para hacerlo menos audible.
De la misma manera, en el manual de nuestros dither nos orientarán sobre la mejor aplicación de nuestros shaping en el dither.
He encontrado por internet algunos compañeros que se han molestado en preparar documentos comparativos para iluminarnos un poco más sobre la diferencia entre diferentes dithers y shapings:
Así que, una vez que ya sabemos lo que es truncar, lo que es dither, y cuándo debemos aplicar dither, nos falta saber cómo exportar nuestros archivos truncados y con el dither aplicado.
El truncamiento se puede producir en: -Un Bounce. -Una consolidación de archivo modificando el bitdepth de la sesión. -Una exportación de archivo. -Una nueva grabación de la señal que queremos truncar en una sesión de menor bitdepth o en procesadores con menor bitdepth.
Deberemos asegurarnos de que antes de hacer cualquiera de éstos truncamientos, la señal va a pasar por un Dither.,
-ENLACES DE INTERÉS Y FUENTES:
Y para todos aquellos que necesitéis información más técnica y detallada, os facilito varios enlaces muy interesantes en los que me he apoyado para escribir éste post. Creo que te ayudarán a profundizar sobre el tema: